En un triángulo poco amorosoEscrito el Domingo 20 Diciembre 2009 a las 17:59, Leido 0 views Veces |
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Los movimientos laterales no son el terreno del común de los inversores activos, y menos el de los que intentan trabajar la tendencia de fondo del mercado. Seguimos estando en uno…
Dicen que las cosas que cuestan se valoran más, y puede que sea cierto. Que la paciencia es virtud, cosa que seguramente todos estamos dispuestos a afirmar considerándose a ésta la madre de la ciencia, tan amada y necesaria. Pero oiga, a mí esto me tiene frito incluso esperándolo y considerándolo por tanto la cosa más normal del mundo.
Y es que uno, que no colecciona virtudes precisamente, es impaciente por naturaleza -algo donde sólo he conseguido doblegarme a mí mismo en los mercados, y supongo que ha sido así porque no me quedado otra-. Pero mi impaciencia es poca comparada con la que detecto en clientes e inversores, todo sea dicho, pues parece que hay un número incomprensiblemente alto de éstos a los que todo lo que no sea una bolsa que no sube y sube parece que les resulta insatisfactorio.
No tenemos medida, nos cuesta mirar atrás y ver de dónde venimos y qué ha sucedido en el pasado antes de juzgar lo que podríamos esperar a priori, y qué está sucediendo por tanto con nuestras expectativas. Parece que muchos han olvidado lo muchísimo que se había ordeñado a la vaca al llegar a septiembre -la hembra del toro tenía que ser alcista por una simple cuestión de cuernos-; y lo anormalmente rápida que ha sido la recuperación en términos históricos. De hecho, deberían dar gracias al altísimo los que llegaron al mercado tras la escalada previa, porque si la corrección se hubiera trasladado -o se trasladase- también a los grandes índices, iban a recibir la del pulpo. Y sé bien de lo que hablo porque me he llevado muchas.
El lateral era de esperar
El que el mercado no se haya dado un buen paseo bajista es normal considerando el principio de alternancia. Los técnicos, por teoría de onda -sí, esa que me permitió establecer a finales de 2008 el escenario “C de Barack” para pronosticar una abrupta recuperación durante algún momento de 2009- esperan que tras una corrección simple y bajista en respuesta a un primer impulso –marzo/junio- se produzca un movimiento complejo y lateral -donde estaríamos- en respuesta a un segundo impulso -julio/septiembre-.
Así, si la corrección de junio/julio -subonda 2- fue bajista y breve en el tiempo, la siguiente -subonda 4- debía ser normalmente compleja y más larga en el tiempo. Esperando un ciclo de 5 subondas al alza -en línea con la idea de un suelo a largo plazo (“C de barack”)-, con tres impulsos y dos correcciones intermedias, y habiendo sido la primera pausa de tipo zigzag -simple y rápida-, por teoría de onda nos toca un triángulo –muy propio de las subondas 4- o una plana.
Ambas cosas son aún posibles, aunque algo me dice que el lateral aún se podría alargar.
Me lo dice mi mejor recuento de onda (es complicado de explicar más y mejor un tema tan espinoso en una tribuna, así que le pido disculpas por entrar en semejantes tecnicismos; pero el momento lo merece, como lo mereció el final del mercado bajista, cuando acudí a la teoría de onda para sugerirle gran alza contra pronóstico general) y el fuerte castigo que está recibiendo el euro/dólar sin que los bonos rompan definitivamente a la baja; lo que podría estar indicando que hay cierto grado de desapalancamiento en el mercado además de un posible cambio de paradigma.
Es la pérdida de los 1.085 del Standard & Poor´s 500 lo que invitaría a pensar en el segundo escenario (plana). Puede verse en los gráficos superiores que tenemos un buen número de patrones triangulares, pautas que en principio sirven para consolidar un avance previo y que suelen resolverse en la dirección de la tendencia. Sin embargo, es sabido que la teoría considera al triángulo la menos fiable de sus pautas, si bien a mí me resulta muy interesante técnicamente porque permite establecer buenos stops; y como sabe yo no persigo tanto el acierto como la gestión de pérdidas y ganancias.
Cada día me siendo menos analista y más trader, más y más un simple gestor de riesgos. Y en momentos como los actuales, como le comentaba la semana pasada, con toda la frustración que sentimos tras tatas semanas en lateral, lo cierto es que es muy destacable y afortunado que tengamos tal cantidad de niveles clave como los que pueden verse en los índices en conjunto, así como la relativa cercanía de las zonas de stop que sugerirían que estoy errado en caso de que no se produzca lo esperado a priori.
De perderse el 1.085 deberíamos buscar los 1.020/1.030 en una plana de Elliott. Y sólo perdiendo esa zona de soportes habría que pensar en lo impensable y considerar el final del la recuperación.
