Invertir en generar nuestra propia electricidad como vía de ahorro de costes domésticos
Escrito 30/sep/2010 Por Remo en La Banca siempre gana extraido de: ORIGINAL | Comentarios desactivados |

Octubre va a depararnos una subida de la luz de un 4,8% para todos los hogares dentro de la regulación de precios de la tarifa de último recurso. Estos incrementos, muy por encima del IPC derivados del problema eléctrico que arrastra nuestro país minan fuertemente la capacidad de planificación económica doméstica en el capítulo de gastos y la opción de la autoproducción eléctrica es una fuente de inversión que nos puede mejorar sustancialmente nuestros gastos en energía.
El análisis de inversiones que debemos llevar a cabo en producción de electricidad funciona por partida doble, dado que las posibilidades de autoabastecimiento pasan por una inversión en producción de electricidad a partir de renovables, normalmente placas fotovoltáicas o termosolares, de manera que parte del consumo eléctrico de nuestro hogar, tenga un coste de producción cero, aunque si tengamos un coste amortización de las instalaciones eléctricas que hayamos llevado a cabo. No podemos olvidar tampoco la hipotética posibilidad de venta del excedente de la producción como retorno de los ingresos que podemos conseguir.
Producción eléctrica para consumo propio
Los sistemas más usuales de producción de energía eléctrica para el domicilio son la instalación de placas solares. Las placas solares requieren un posiciónamiento específico con orientación al sol para que su funcionamiento sea óptimo. Este requisito es un requisito geográfico que dependerá de nuestra propia vivienda, tanto si vivimos en un adosado como si vivimos en un edificio y se plantea la posibilidad de acometer una instalación de placas solares de manera comunitaria.
El segundo problema que se origina con las instalaciones fotovoltáicas tienen su origen en la burocracia existente en el caso de que nos decantemos por vender los excedentes de producción eléctrica. En este caso, los trámites son sumamente complejos dado que se requieren los mismos permisos y autorizaciones que si nos disponemos a realizar una instalación de generación de energía bastante compleja.
En todo caso, el Ministerio de Industria se muestra favorable a una modificación legislativa de tal manera que se faciliten los trámites y permisos para aquellos particulares que vendan sus excedentes de producción domésticos.
Los costes de instalación y su amortización
A través de eRenovable encontramos una buena guía para estimar nuestras necesidades de instalación de placas solares partiendo de nuestro consumo eléctrico. En esta web nos dan una serie de pautas para establecer los pasos que debemos realizar para conseguir una instalación doméstica, así como una estimación de los costes en los que incurrimos.
Por mi parte, para mi caso de consumo doméstico, mis necesidades eléctricas se cubrirían con una inversión de 20.000 euros y una amortización de unos 13 años, suponiendo que no vendo electricidad y que dejo de pagar gran parte de la factura eléctrica. En este sentido, dada que la vida útil de estos sistemas de producción eléctrica son superiores a 25 años, el beneficio a largo plazo de mi inversión pasa por el hipotético consumo eléctrico que dejaré de pagar una vez haya amortizado los costes de instalación y mantenimiento.
A nivel de economía doméstica, el autoabastecimiento de electricidad se puede considerar rentable para todos los casos en los que los costes de amortización de los sistemas que utilizamos sean inferiores al 60% de la vida útil que tengan. El 40% restante, es una buena rentabilidad para un producto imprescindible para la vida doméstica, que es la energía eléctrica.
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Imagen | xornalcerto
Remo, editor de Pymes y Autónomos y El Blog Salmón
