Noticia de la semana: los resultados de la huelga general
Escrito 02/oct/2010 Por Pau Monserrat en La Banca siempre gana extraido de: ORIGINAL | Comentarios desactivados |

El pasado 29 de septiembre ha tenido lugar la séptima huelga general de la democracia. Reitero que el derecho a huelga es un derecho fundamental de los trabajadores que debe ser respetado escrupulosamente por empresarios, partidos políticos y medios de información. La protesta pacífica es uno de los bastiones que han de ser inexpugnables en una democracia consolidada.
El seguimiento de la huelga general parece ser un dato alquímico a tenor de la información que nos llega. Para el Gobierno el seguimiento ha sido desigual, para los sindicatos ha sido del 70% y para la CEOE apenas ha alcanzado el 10% en la mayoría de sectores.
¿Cuál ha sido realmente el seguimiento de la huelga general? Aunque parezca mentira en una sociedad cuyas herramientas estadísticas son de primer nivel, nadie lo sabe. O nadie lo quiere decir. Tal vez los únicos indicadores fiables son los reales, como es el caso del consumo eléctrico, que a primera hora de la tarde era un 16% inferior a un día similar sin huelga, pudiendo equiparar el descenso de consumo de la Red Eléctrica a un sábado.
Si nos centramos en los efectos en la economía digital, podemos comentar que la Asociación de Inversores y Emprendedores de Internet monitorizó la incidencia de la huelga en la red en la mañana del 29 de septiembre. El comercio electrónico ligado a la venta a empresas disminuyó su actividad en un 25% y en las llamadas a los call centers en un 40%. Sin embargo, el tráfico en las webs apenas se vió afectado. Por otra parte, entre los trabajadores del sector digital el parón no ha superado el 3%.
Resumen de declaraciones
El Gobierno no ha querido dar cifras concretas del seguimiento de la huelga, siguiendo una estrategia de no atacar directamente a los sindicatos. El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, defendió que las medidas del Gobierno en material laboral son "imprescindibles" y el presidente Zapatero que ha percibido un "mensaje de descontento" de los ciudadanos, si bien no pretende retirar la reforma laboral y tiende puentes para tratar la inminente reforma de los pensiones con los sindicatos.
Los sindicatos, por su parte, proclaman el éxito de su convocatoria. Cándido Méndez, de UGT, califica la huelga con “un notable alto” y critica la reforma laboral alegando que "nuestra discrepancia con la reforma laboral es una discrepancia de fondo. La lógica de la reforma laboral está al servicio de las directrices del FMI o de la evolución de los mercados, que es como intentar tirarle un trozo de carne a un tiburón hambriento" y exige al Gobierno que rectifique.
Ignacio Fernández Toxo, secretario general de CC.OO., proclama el éxito de la huelga al cierre de la jornada de huelga con un "¡Adelante. Hemos ganado la huelga, ahora hay que ganar el futuro!" y confiando en que haya influido en la política del Ejecutivo afirmando que "La huelga va a tener su correspondencia en rectificación".
Por el lado de la patronal, la CEOE se ha mostrado crítica con la convocatoria desde un primer momento. "Realmente, no ha habido huelga general. Donde ha habido libertad no ha habido huelga", subrayó la patronal, que ha calificado el paro de "inoportuno, innecesario, inútil y lesivo".
Valoración personal
Es penoso que a día de hoy nadie pueda decirnos con exactitud el alcance real de la huelga general por sectores de actividad. Bastaría tener los datos de la Seguridad Social de ese día, en el que los que la secundan pasan a una situación de alta especial.
La postura de la patronal de negar la huelga y de los sindicatos de exagerar sus seguidores en nada más y nada menos que un 70% no deja de ser triste en unos colectivos que deberían dar ejemplo de seriedad y exactitud en sus valoraciones. Ni tanto ni tan poco, eso seguro.
La huelga general, en mi opinión, ha sido un instrumento mal utilizado, por una parte por su tardía convocatoria cuando ya teníamos unos 4,6 millones de parados, por otra por la falta de adhesión de muchos ciudadanos a los postulados sindicales o los propios sindicatos y, finalmente, por la nula capacidad de presionar al Gobierno para cambiar una reforma laboral dura pero aprobada y exigida por los mercados internacionales, a los que debemos más de un billón de euros que quieren ir recuperando sin mayores problemas.
Mención aparte tienen los piquetes informativos. Si bien la ley les da cabida, deben limitarse a informar a los trabajadores de sus derechos en relación a la huelga. No tiene ningún sentido y empaña la labor sindical, a mi parecer, ver a sindicalistas increpando a los trabajadores que han decidido ir a trabajar o verles alegrarse de cerrar comercios a su paso. El derecho a trabajar debería ser respetado escrupulosamente por los sindicatos, al igual que el derecho a huelga por parte de los empresarios.
A nadie le gusta que le recorten derechos laborales, evidentemente. Pero lo primero por lo que debemos luchar los ciudadanos, todos, es por tener un mercado laboral que cree empleo, promocione la formación y capacitación profesional y proporcione empleos estables y de alto valor añadido. Y eso no se consigue protestando sino reformando. Es mi opinión.
¿Ha sido un éxito la convocatoria de huelga general? Nadie lo sabe a ciencia cierta. Pero la pregunta más importante es si servirá para que España tenga una economía productiva que cree empleo estable para todos los colectivos necesitados de él. Cada uno que responda como considere.
En Actibva | Reclamaciones laborales paso a paso
Imagen | carlos capote, Flickr
Pau A. Monserrat, editor de Futur Finances
