Lecciones económicas de los Amish
Escrito 19/oct/2011 Por Carlos Lopez en La Banca siempre gana extraido de: ORIGINAL | Comentarios desactivados |
La mayoría los conocimos en España gracias a la película de Peter Weir “Único Testigo” cuando un policía interpretado por Harrison Ford tuvo que refugiarse en una comunidad Amish en donde el mayor de los lujos era un coche tirado de caballos.
Leamos algo más acerca de ellos:
Esta curiosa agrupación religiosa (anabaptista) vive aislada del mundo exterior, defiende el pacifismo, la vida sencilla y restringe enormemente el uso la tecnología moderna. Para los amish prácticamente el tiempo se ha detenido en el siglo XVIII y rechazan la ropa actual, los automóviles, los televisores, los teléfonos, los secadores de pelo o, incluso, el gas y la electricidad (se siguen alumbrando con lámparas de petróleo). Consideran que estas manifestaciones de la vida moderna son malvadas y ponen en peligro su forma de vida.
Actualmente hay más de 200.000 personas pertenecientes a esta agrupación y si bien un tecnófilo como yo no podría vivir con su estilo de vida, no está de más echar un vistazo a un colectivo que no se ha visto afectado por la crisis.
Recientemente ha salido un libro titulado “Secretos del dinero de los Amish: Encontrar la verdadera abundancia en la sencillez, compartir y guardar.” Veamos que podemos aprender de ellos.
- Su visión del mundo se basa en vivir por debajo de sus posibilidades, nunca jamás por encima.
- Son mucho más prudente que el resto de nosotros. Les gusta la sensación de seguridad.
- El sueño de una familia Amish es una finca que se puede transmitir a las generaciones futuras.
- La compra de una finca es una de las únicas razones por las que los amish consideraría pedir dinero prestado, porque evitan a toda costa las deudas. El 85 por ciento de los créditos que piden son para la compra de tierras de cultivo. El otro 15 por ciento son préstamos para vivienda.
- Tienen poco respeto por las personas que no pagan sus cuentas a tiempo.
- Encuentran un segundo o tercer uso para todo, parchen lo que está roto y reparar lo que se puede reparar. En general, usan las cosas hasta que se desgastan completamente.
- El secreto del éxito financiero de los amish podría tener mucho que ver con el hecho de que las mejores cosas de la vida son gratis.
- En resumen, los Amish son como nosotros, pero tienen ciertas creencias que les impiden hacer los errores que cometemos económicamente. Ellos son más propensos a permanecer dentro de sus posibilidades que el resto de la población
Evidentemente es más fácil evitar la crisis en donde la economía apenas ha crecido pero me parece muy interesante recordar cómo viven ciertas comunidades que pese a estar ancladas en el pasado, miden su PIB en felicidad y no en dólares.
