Tambores de subidas de tipos en EuropaEscrito el Jueves 3 diciembre 2009 a las 7:38, Leido 0 Veces |
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Tambores de subidas de tipos en Europa - Cotizalia.com
El levantamiento global de los bancos centrales ha comenzado. Después de más de un año de medidas extraordinarias de liquidez, de tipo cuantitativo (inyecciones y subastas) y cualitativa (rebajas ordinarias de tipos), algunos de los bancos centrales occidentales han comenzado a señalizar el camino de la reversión, o el regreso de la política monetaria al estado anterior a la crisis financiera.
A bote pronto, Australia, Noruega e Israel ya han dado las primeras señales de endurecimiento monetario elevando de forma oficial el precio del dinero en sus áreas de influencia. Japón, sumergido de nuevo en su proceso deflacionario, ha puesto la nota discordante con el lanzamiento desde su particular banco central de otra inyección de liquidez valorada en 120.000 millones de dólares y el mantenimiento de su política de tipos cero.
Charles Plosser, presidente de la Fed de Filadelfia, señaló el martes que la Fed de EEUU deberá comenzar a subir los tipos "más pronto que tarde" para neutralizar futuros niveles de "inflación inaceptables". La decisión, no obstante, corresponde al consejo de gobernadores que encabeza Ben Bernanke, pero Plosser es una de las voces con más peso y uno de los primeros banqueros en hablar de entrada y salida de la recesión de EEUU.
Con este panorama a sus espaldas, el Banco Central Europeo (BCE) celebra este jueves su última reunión de 2009 con la mirada puesta en el año que viene, cuando tendrá que acometer la primera subida de tipos de interés desde junio de 2008, cuando los elevó del 4% al 4,25%. Ahora el nivel se encuentra en el 1% y el mercado no tiene ninguna duda de que cerrarán ahí el año.
Sin embargo, el despertar de las expectativas de inflación en la zona euro, con niveles del 0,6% en octubre, amenazan con desenterrar la ortodoxia del BCE, entre cuyos miembros se encuentra el futuro hombre fuerte del banco central, Axel Weber. El alemán ha ido dejando caer en las últimas semanas que su país se está embarcando en una senda de crecimiento que ve "sostenible" en el tiempo. Una proyección que encaja con el comportamiento de los indicadores en otros países fuertes del euro como Francia.
Donde no se ponen de acuerdo es en la retirada de medidas cuantitativas de liquidez, las famosas inyecciones de liquidez extraordinarias y especialmente la subasta a doce meses, a tipo fijo (1%), que realizó en junio para eliminar la incertidumbre en el sistema de crédito. "Tanto se está hablando del tema que probablemente al final defraude a aquellos que esperan un calendario de retirada de medidas. Nolo creo. Y la argumentación es tan sencilla como que el grado de deterioro económico sigue siendo significativo y pese al final de la recesión, la restricción financiera sigue siendo evidente. Las amenazas de inflación son menores y hay mucha incertidumbre sobre el estado de la banca europea, sobre su debilidad", apunta José Luis Martínez, estratega en España de Citigroup.
Por otro lado, la mejoría de los datos económicos y, sobre todo, la gigantesca liquidez que se ha inyectado al sistema hacen viables el establecimiento de medidas preventivas contra la escalada de la inflación en algunos países, especialmente, los más dinámicos y expuestos a la exportación hacia EEUU como el alemán. "Como venimos señalando desde hace tiempo, en nuestra opinión la evolución del desempleo en EEUU va a ser clave para que la recuperación de esta economía y del resto de economías occidentales se consolide y, por ello, para la marcha de los mercados de renta variable", apuntan desde Link Securities.
El levantamiento global de los bancos centrales ha comenzado. Después de más de un año de medidas extraordinarias de liquidez, de tipo cuantitativo (inyecciones y subastas) y cualitativa (rebajas ordinarias de tipos), algunos de los bancos centrales occidentales han comenzado a señalizar el camino de la reversión, o el regreso de la política monetaria al estado anterior a la crisis financiera.
A bote pronto, Australia, Noruega e Israel ya han dado las primeras señales de endurecimiento monetario elevando de forma oficial el precio del dinero en sus áreas de influencia. Japón, sumergido de nuevo en su proceso deflacionario, ha puesto la nota discordante con el lanzamiento desde su particular banco central de otra inyección de liquidez valorada en 120.000 millones de dólares y el mantenimiento de su política de tipos cero.
Charles Plosser, presidente de la Fed de Filadelfia, señaló el martes que la Fed de EEUU deberá comenzar a subir los tipos "más pronto que tarde" para neutralizar futuros niveles de "inflación inaceptables". La decisión, no obstante, corresponde al consejo de gobernadores que encabeza Ben Bernanke, pero Plosser es una de las voces con más peso y uno de los primeros banqueros en hablar de entrada y salida de la recesión de EEUU.
Con este panorama a sus espaldas, el Banco Central Europeo (BCE) celebra este jueves su última reunión de 2009 con la mirada puesta en el año que viene, cuando tendrá que acometer la primera subida de tipos de interés desde junio de 2008, cuando los elevó del 4% al 4,25%. Ahora el nivel se encuentra en el 1% y el mercado no tiene ninguna duda de que cerrarán ahí el año.
Sin embargo, el despertar de las expectativas de inflación en la zona euro, con niveles del 0,6% en octubre, amenazan con desenterrar la ortodoxia del BCE, entre cuyos miembros se encuentra el futuro hombre fuerte del banco central, Axel Weber. El alemán ha ido dejando caer en las últimas semanas que su país se está embarcando en una senda de crecimiento que ve "sostenible" en el tiempo. Una proyección que encaja con el comportamiento de los indicadores en otros países fuertes del euro como Francia.
Donde no se ponen de acuerdo es en la retirada de medidas cuantitativas de liquidez, las famosas inyecciones de liquidez extraordinarias y especialmente la subasta a doce meses, a tipo fijo (1%), que realizó en junio para eliminar la incertidumbre en el sistema de crédito. "Tanto se está hablando del tema que probablemente al final defraude a aquellos que esperan un calendario de retirada de medidas. Nolo creo. Y la argumentación es tan sencilla como que el grado de deterioro económico sigue siendo significativo y pese al final de la recesión, la restricción financiera sigue siendo evidente. Las amenazas de inflación son menores y hay mucha incertidumbre sobre el estado de la banca europea, sobre su debilidad", apunta José Luis Martínez, estratega en España de Citigroup.
Por otro lado, la mejoría de los datos económicos y, sobre todo, la gigantesca liquidez que se ha inyectado al sistema hacen viables el establecimiento de medidas preventivas contra la escalada de la inflación en algunos países, especialmente, los más dinámicos y expuestos a la exportación hacia EEUU como el alemán. "Como venimos señalando desde hace tiempo, en nuestra opinión la evolución del desempleo en EEUU va a ser clave para que la recuperación de esta economía y del resto de economías occidentales se consolide y, por ello, para la marcha de los mercados de renta variable", apuntan desde Link Securities.
